DEFICIT
ATENCIONAL
DEFINICIÓN
Déficit
atencional o TDAH es uno de los trastornos neuro-conductuales más comunes en la
niñez, ya que se estima que afecta entre el 8 y el 10% de los niños en edad
escolar. Los niños son tres veces más propensos que las niñas a padecerlo,
aunque todavía se desconoce la causa.
Como se ha mencionado antes, el TDAH
integra la clasificación de la cuarta edición del Manual
diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV) de la American
Psychiatric Association (APA). Se inscribe en el grupo de los
denominados trastornos de inicio en la infancia, la niñez o la
adolescencia y, en particular, en la clase de trastornos por
déficit de atención y comportamiento perturbador.
En virtud de todo lo anterior, el TDAH es
una entidad que remite a un trastorno. Los rasgos principales del TDAH son, por
una parte, la dificultad para sostener la concentración (déficit de atención),
sobre todo en circunstancias que ofrecen baja estimulación y, por otra, la
falta de inhibición o control cognitivo sobre los impulsos, frecuentemente
asociadas con inquietud motora (hiperactividad-impulsividad). Estos dos
conjuntos de signos pueden aparecer por separado o combinados.
Los
especialistas han definido tres tipos distintos:
Predominantemente inatento: se le dificulta organizar o terminar una tarea, prestar atención a los detalles o seguir instrucciones o conversaciones. Se distrae fácilmente o se olvida detalles sobre las actividades cotidianas.
Predominantemente hiperactivo-impulsivo: no puede estar quieto y habla mucho. Le es difícil permanecer en una actividad por un tiempo prolongado. Los niños pequeños tienden a correr, saltar o trepar por donde pueden constantemente. Tiene problemas de impulsividad, puede que interrumpa mucho a los demás, les arrebate cosas o hable cuando no debe. Se le dificulta esperar su turno o escuchar instrucciones.
Combinado: presenta por igual los síntomas de los dos tipos anteriores.
CAUSAS
Las
causan y factores de riesgo no están; as investigaciones apuntan a una influencia
genética importante. Además, se estudian otras causas y factores de riesgo que
pueden incluir:
- Lesión cerebral
- Exposiciones ambientales (por ejemplo, plomo)
- Consumo de alcohol o tabaco durante el embarazo
- Prematuridad o bajo peso al nacer
- Lesión cerebral
- Exposiciones ambientales (por ejemplo, plomo)
- Consumo de alcohol o tabaco durante el embarazo
- Prematuridad o bajo peso al nacer
FORMA DE DIAGNOSTICAR
El Déficit Atencional no es de fácil de
diagnosticar, es necesario un abordaje multidisciplinario. Estos tomaran en
cuenta las conductas del individuo; los
cuales realizaran entrevistas personales, informes familiares, docentes, del
ámbito laboral o de los líderes sociales que están en contacto con él. También se
debe analizar los antecedentes evolutivos, los exámenes físico, psíquico,
psicopedagógico y neurológico, realizados por el especialista de cada área y de
acuerdo a los resultados determinar las estrategias de acción y tratamiento,
pero lo ideal es que un sólo profesional
coordine las tareas de los otros profesionales.
Se debe tener en cuenta que las conductas a
observar deben aparecer reiteradamente, durante bastante tiempo y no en forma
aislada y casual. En general se habla de 6 meses como mínimo y observar, en que
momentos aparece los síntomas, que ocurre con el grupo familiar, en el ámbito
laboral, en el aula, en la institución, etc.
TRATAMIENTO
El proceso para determinar si un niño tiene
trastorno por déficit de atención e hiperactividad requiere de varias etapas.
No existe un examen único para diagnosticarlo. Además, muchos otros problemas,
como la ansiedad, la depresión y ciertos tipos de discapacidades del
aprendizaje pueden presentar síntomas similares. Una etapa del proceso consiste
en un examen médico que incluye pruebas de audición y visión para descartar
otros problemas con síntomas parecidos. Otra etapa puede consistir en elaborar
una lista para clasificar los síntomas y preguntar sobre los antecedentes del
niño a sus padres, profesores y a veces al niño mismo.
En la mayoría de los casos, el mejor
tratamiento para el trastorno por déficit atencional consiste en una
combinación de medicamentos y terapia conductual. No existe un solo tratamiento
para todos los niños y un buen plan de tratamiento incluirá una vigilancia
estrecha, seguimiento y los cambios que sean necesarios a lo largo del proceso.
Como el Déficit atencional es una condición
crónica que afecta al niño en múltiples facetas de su vida, se requiere de una
estrategia de manejo que las abarque a largo plazo. Las revisiones, se
recomiendan que sean multimodales y flexibles. Se debe considerar las
siguientes intervenciones:
1. Intervenciones psicosociales focalizadas en
el colegio:
a.
Clase estructurada, bajo número de alumnos,
sentar al niño adelante, cerca de la profesora.
b.
Calendario estructurado, reglas claras y
reforzadas en la clase.
c.
Atención a los éxitos más que a los
fracasos.
d.
Uso de incentivos y recompensas tangibles.
e.
manejo de contingencias y reporte diario de
la profesora.
f.
Uso adecuado de reprimendas y tiempo fuera
de la sala de clases.
g.
Ubicación en colegio adecuado para cada
niño: sala normal, tutoría especial, sala especial o colegio especial.
h.
Capacitación de los profesores en técnicas
de manejo de estos niños.
i.
Uso de pares como monitores
2. Intervenciones psicosociales focalizadas en
la familia:
a.
Educación, grupos de apoyo, libros.
b.
Entrenamiento de padres en manejo conductual,
en cooperación con el colegio.
c.
Evaluación y tratamiento de psicopatología
y disfunción familiar.
d.
Terapia familiar en resolución de problemas
y destrezas de comunicación.
3. Intervenciones psicosociales focalizadas en
el niño:
a.
Psicoterapia individual para la
comorbilidad.
b.
Entrenamiento en autocontrol de impulsos y
manejo de la rabia.
c.
Entrenamiento destrezas sociales.
d.
Campamentos de verano estructurados
Referencias
De
ilustraciones





